Yo Estoy a la Puerta

เค้าโครง: Jesus wants us to open our heart door to Him. Jesus is the door of salvation. It is for everyone. Come to Jesus now and be converted. This script needs to be adapted for different tribes.

รหัสบทความ:375
ภาษา:Spanish: Latin America
หัวข้อ:Saviour of Sinful Men; Salvation; Faith, trust, believe in Jesus; Eternal / everlasting life
ผู้ฟัง:Animist; Rural, developing
รูปแบบ:Monolog
ประเภท:Analogy
ระดับของผู้ฟัง:Simple
เป้าหมายของสื่อบันทึกเสียง:Evangelism
ข้ออ้างอิงจากพระคัมภีร์:Minimal
สถานะ:Approved

บทความนี้เตรียมเพื่อแปลและบันทึกเสียงในภาษาต่างๆ ควรประยุกต์กับวัฒนธรรมและภาษาต่างๆ เพื่อความเหมาะสมกับแต่ละท้องถิ่น คํำบางคําหรือบางความหมายอาจต้องอธิบายเพิ่มเติม หรือบางทีต้องตัดออกเพื่อให้เหมาะสมกับแต่ละวัฒนธรรม

เนื้อหาบทความ

Este es el mensaje de Jesús para nosotros:
«Yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye Mi voz y abre la puerta, entraré en él, cenare con él y él conmigo ».

Jesús nos pide que abramos la puerta de nuestro corazón. Esta puerta, no se trata de ninguna otra puerta: No es la puerta de hacer sacrificios de cerdos, ni de hacer ritos con conchas de mar, ni siquiera se trata de la puerta de
hacer buenas obras. Sino que se trata de la puerta de nuestros corazones. Si abrimos esta puerta, Jesús estará encantado. Abrir esta puerta no significa que El hará problemas, ni destruirá nuestras cosas, sino que es para poner
en nuestro corazón una vida que nunca se acaba.

Esta vida que El pondrá no se trata de las cosas que el dinero puede comprar, ni de los pensamientos que acostumbrábamos a pensar. Pero, se trata del tipo de salvación que nosotros nunca podríamos hacer o conseguir
por nuestra propia fuerza.

Usted y yo sabemos que tenemos todo tipo de necesidades, pero, las cosas en las que Jesús se entristece, es en que nosotros, no cuidamos nuestros corazones. No perdamos interés en examinar las cosas espirituales de Dios.
Esto es algo muy serio, ya que si morimos sin Jesús, ya no abra tiempo para arrepentirnos. Por esto, hoy es el tiempo en meditar en este mensaje, porque si la puerta de salvación se cerrara, ningún humano entrara en ella.
Por lo cual moriremos en la segunda muerte. Esta muerte se trata en que la gente sin Cristo entrara en el lugar de fuego que nunca se apaga.

Pero en cambio, si escuchamos el mensaje de Jesús, y tomamos parte con Él. ÉL nos dice: « Yo soy la puerta. Entrad por la puerta angosta; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los
que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan».

Solo en Jesús hay salvación y seremos liberados del pecado y de la muerte. Separados de Jesús no hay esperanza, ni salvación. Esta puerta que es Jesús es para todos, pobres y ricos, grandes y pequeños; y todo aquel que crea
podrá entrar por esta puerta. Hoy es el día de salvación. Jesús dice:
«… el que a Mí viene, no lo rechazo».

Por esto mismo, no rechaces las palabras cuando Jesús te habla. Hacer sacrificio de cerdos o ritos con conchas del mar; o por medio de hacer buenas obrar no servirá de nada.

Para ser salvos necesitamos recibir el único que puede salvar. Jesucristo es la puerta angosta, y solo en ÉL hay salvación. Si entras por esta puerta que es Jesucristo, entraras al lugar donde no hay dolor, ni sufrimiento, ni
hambre ni llanto. ¡Donde Jesús vive es un lugar perfecto!

¿Quieres recibir a Jesús ahora mismo? Repite estas palabras:
— Querido Jesús, yo abro la puerta de mi corazón para que entres y tengamos comunión. Por favor perdona mis errores y pecados. Te recibo como mi salvador. Te ruego que entres ahora mismo; en el nombre de Jesús.
Amen.

Ref.: Apo. 3:20