El Líder Victorioso

เค้าโครง: Evangelistic slant, though dialogue between Christians. Discussing Satan's deceptions and the truth of God. Christ the only way; what is after death; salvation through Christ by faith. Can be adapted and other Scripture used as needed.

รหัสบทความ:135
ภาษา:Spanish: Latin America
หัวข้อ:Death; Grace and Mercy; Victory; Leaving old way, begin new way; Faith, trust, believe in Jesus; Sin, disobedience; Satan (the devil)
ผู้ฟัง:Animist; General
รูปแบบ:Dialog
ประเภท:Discussion
ระดับของผู้ฟัง:Simple
เป้าหมายของสื่อบันทึกเสียง:Evangelism
ข้ออ้างอิงจากพระคัมภีร์:Direct
สถานะ:Approved

บทความนี้เตรียมเพื่อแปลและบันทึกเสียงในภาษาต่างๆ ควรประยุกต์กับวัฒนธรรมและภาษาต่างๆ เพื่อความเหมาะสมกับแต่ละท้องถิ่น คํำบางคําหรือบางความหมายอาจต้องอธิบายเพิ่มเติม หรือบางทีต้องตัดออกเพื่อให้เหมาะสมกับแต่ละวัฒนธรรม

เนื้อหาบทความ

1. Abuelo, ¿verdad que es muy triste que hay mucho mal en este mundo? Lo
bueno es mucho mejor que lo malo. Los que hacen lo malo, dentro de su
corazón no son felices. ¿Pues por que siguen de esa manera?

2. Hijo, la razón es la siguiente. El gran Satanás, es llamado el Príncipe de
este mundo. Él es el jefe de los malos espíritus. Él es el gran enemigo de
Jesús –el hijo de Dios. Cuando Jesús murió por nosotros y resucitó, Él venció
a Satanás, para que los que quieran salir de Satanás sean libres de seguir a
Jesús. Pero Satanás todavía está luchando. Él quiere engañar a todos los que
escuchan y se convierten a Jesús.

1. ¡Oh! ¿Acaso no pueden ver que los caminos de Satanás traen tristeza y
dolor?

2. Satanás ciega el entendimiento de la gente y los hace cautivos. Él los
llena de oscuridad, de mal y de temor. Les infunde odio, codicia, envidia y
supersticiones.

1. ¡Que feo! ¿Como puede Satanás engañarlos de esa forma?

2. Satanás les dice, la Palabra de Dios no es cierta, y Jesús no es el Hijo de
Dios. Él les dice que si llegan a Jesús los espíritus se enojarán. Les dice que
no hay Dios, ni juicio y que hay muchos caminos al cielo. Satanás dice a la
gente que esperen mas y que habrá muchas oportunidades para ellos
después de la muerte. Por estas y muchas otras mentiras, la gente vive en
desobediencia, haciendo lo malo. No se dan cuenta que los está llevando a
la destrucción. La ira de Dios reposa sobre Satanás y sus seguidores; y ellos
juntos serán castigados.

1. Pero todos moriremos en algún momento.

2. Sí, nuestros cuerpos mueren, pero los que siguen a Satanás ya están
muertos, aunque sus cuerpos viven. Este es el tipo de muerte que significa
estar separado de Dios. Significa vivir en la oscuridad, haciendo las obras del
maligno. Satanás es el príncipe de las tinieblas porque sus caminos son
oscuros. Y los que son sus prisioneros continuarán en la oscuridad eterna,
incluso, después de que sus cuerpos mueran. Jesús es el único que puede
rescatar a los prisioneros de Satanás.

1. Abuelo, estoy tan feliz de conocer y confiar en Jesús. Antes, cuando yo no
conocía a Jesús, mi vida estaba llena de oscuridad. Yo quería hacer el bien,
pero siempre había algo en mi corazón para hacer el mal. Ahora, el Espíritu
de Dios vive en mí, y con Su ayuda yo haré el bien.

2. Sí, hijo, escucha lo que el Libro de Dios dice: « En otro tiempo anduvieron
en las formas de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire;
el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales
también todos ustedes estaban en los deseos de la carne. Haciendo los
malos pensamientos y la voluntad de la carne, y éramos por naturaleza
hijos de ira. Pero Dios, que es rico en misericordia y por su gran amor con
que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida
juntamente con Cristo. También la Palabra de Dios nos enseña: “Porque por
gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de
Dios».

1. ¡Sí, es un regalo maravilloso!

2. Si hijo, demos gracias a Dios por ello.
–Querido Dios, te damos gracias que Jesús murió por nuestros pecados.
Gracias porque Satanás fue derrotado, y porque hemos escapado de él. Te
agradecemos mucho por el regalo de la vida eterna. Amén.


Ref.: Efesios 2: 1-5, 8