La Armadura de Dios

Garis besar: Conversation between a young man and his grandfather, both Christians. Questions answered about evil omens and the Christian's lack of fear. The importance of faith and spiritual courage, standing against temptation. Christ's resurrection power is ours for spiritual strength. Quotes Eph. 6:10-18.

Nomor naskah:004
Bahasa:Spanish: Latin America
Tema:Fear; Spiritual Warfare; Armor of God; Faith, trust, believe in Jesus; Taboos, forbidden activities
Pengunjung:New Christian
Gaya:Dialog
Jenis:Analogy
Kecanggihan:Simple
Tujuan:Teaching
Kutipan Alkitab:Direct
Status:Approved

Naskah ini adalah petunjuk dasar untuk menerjemahkan dan merekam ke dalam bahasa-bahasa lain. Naskah ini harus disesuaikan seperlunya agar dapat dimengerti dan sesuai bagi setiap budaya dan bahasa yang berbeda. Beberapa istilah dan konsep yang digunakan mungkin butuh penjelasan lebih jauh, atau diganti atau bahkan dihilangkan.

Isi Naskah

Saludos y saludos devueltos –efecto de sonido de animales o de aves relacionadas con sus actividades (ritos).

1. Abuelo, ¿Oyes los murciélagos? (o introduzca sonido de animal local) ¿Es de mal agüero, verdad?

2. ¡No hijo mío! Es sólo que los murciélagos tienen hambre, y está en busca de comida. Aquellos pensamientos acerca de espíritus furiosos son como las sombras de oscuridad en el bosque. Pero el hombre que toma el camino soleado fuera del bosque oscuro, él puede permanecer en la luz del día y sin temor. Él no tiene miedo a los espíritus coléricos. Los murciélagos pueden cruzarse en su camino, o él puede encontrar un cráneo en su jardín, pero su alma no tiene miedo. Él no teme a los espíritus enojados, ni a la brujería. En verdad, hijo mío, yo soy como este hombre.

1. ¡Eres muy valiente, abuelo!

2. ¡No, hijo mío! Sin embargo, estos son tiempos en que debemos ser valientes. Tú debes prepararte para convertirte en un guerrero también. No un guerrero como yo fui a tu edad, listo para ir a la batalla con las tribus
vecinas. Pero hoy en día, hay otras victorias para ganar, a fin de que nuestro pueblo sea salvo. Tú debes de animarte y ser valiente en tu espíritu. Tú debes ayudar en esta batalla, y en salvar a nuestra pueblo de la oscuridad del alma que los tiene cautivos. (Pausa x 3 sg.)

1. ¡Abuelo, los murciélagos se acercan ahora, los escuche junto a la puerta! ¡Hay, lo escuche otra vez!

2. No te tengas miedo, hijo. Ellos no pueden hacernos daño. Hijo, tú has escuchado y obedecido el mensaje de Dios; y han confesado públicamente tu fe en Su Hijo Jesucristo, nuestro Salvador. ¿Confías en El? ¿Recuerdas de
Su poder?

1. Si abuelo, lo hago. Él está en mi corazón. ¡Su amor es tan grande que, quién podría olvidarse o alejarse de El! Apropósito, Cristo Jesús me ayudo hoy día, contra una tentación para no hacer lo malo.

2. Jesús sufrió tanto para liberarnos. Él dio Su vida por nosotros al morir en la cruz. Él fue el único verdadero sacrificio que puede quitar el pecado. Él se levantó de entre los muertos y ahora vive. Esta misma resurrección
poderosa es nuestra también, porque Él está siempre con nosotros todos los días. En nuestros sufrimientos, Jesús siente por nosotros y está presente para sustentarnos y fortalecernos. De hecho, Jesucristo, es nuestro escudo
contra todo mal.

El fuego se está bajando, pero todavía hay suficiente luz para leer. Aquí en el libro de Dios habla sobre la armadura del cristiano. Efesios 6:10-18:

« Por los demás hermanos míos, fortalézcanse en el Señor y en el poder de Su fuerza. Vístanse de toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del Diablo. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.

« Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia, y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz. Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual podrán
apagar todas las flechas del maligno. Tomen el casco de salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Orando todo el tiempo con toda oración y suplica. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos».

1. ¡Ciertamente, la armadura de Dios es lo que necesitamos! 2. Sí, hijo mío. Dios dice que peleemos la buena batalla de la fe. Nosotros somos Sus soldados (guerreros).

Nota: Si Efesios 6:10-18 no se entendería, sustituir a una escritura más sencilla.