El Cristo Viviente

Esquema: A Survey of the Life of Christ for Evangelism and Basic Bible Teaching. Comes with a 120 picture set.

Número de guión:440
Idioma:Spanish
Tema:Saviour of Sinful Men
Audiencia:General
Estilo:Monolog
Tipo:Bible Story
Sofisticación:General
Propósito:Teaching
Citación Biblica:Direct
Estado:Approved

Este guión es una guía básica para la traducción y grabación en otros idiomas. Debe ser adaptados a diferentes culturas e idiomas para que sea relevante a cada área donde se utiliza. Algunos términos y conceptos utilizados pueden necesitar una explicación más detallada o incluso omitirse en diferentes culturas.

Guión de texto

Sección 1: Cuadros 1-14 LA VENIDA DE NUESTO SEÑOR JESUCRISTO

¿Quién es el Señor Jesús ? ¿Cuándo nació y qué hizo? ¿De dónde vino?. Para contestar estas preguntas debemos ir al libro llamado La Biblia. Ella nos enseña quien es el Señor Jesús. Escuchen cuidadosamente (mientras miran a los cuadros...)!

Cuadro 1

Cuadro 1

(a) En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. (b) Nuestro Señor Jesucristo existe con Dios. El nos muestra como es Dios. A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer. En la Biblia, el Señor Jesús es llamado la Vida y la Luz de este mundo. Esto es porque el Señor Jesús ofrece a la gente vida eterna. El nos muestra el camino a Dios el Padre.

Cuadro 2

Cuadro 2

(a) El Señor Jesús estuvo con Dios en el principio. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por El fueron hechas, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (b) El primer hombre fue llamado Adán. (c) y la primera mujer fue llamada Eva. (b) En ese tiempo no había enfermedad ni muerte en el mundo. No había maldad ni tristeza. Todo era muy bueno.

Cuadro 3

Cuadro 3

(a) Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (c) Entonces la serpiente dijo a la mujer: no moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Así es como se rebelaron y pecaron contra Dios. (En el cuadro podemos ver lo que pasó).

Cuadro 4

Cuadro 4

(a) Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo; ¿Dónde estás tú? (b) Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol que yo te mandé no comieses? Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. (b) Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Cuadro 5

Cuadro 5

(b) Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. (a) Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. Era Abram de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rio, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir? (c) Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus decendientes después de él.

Cuadro 6

Cuadro 6

(b) Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón,y se llamaba Elizabet. (a) Ambos eran justos delante de Dios. Pero no tenían hijo, porque Elizabet era estéril, y ambos eran de edad avanzada. (c) Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle. (b) Pero el ángel le dijo: Zacarías no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elizabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos.

Cuadro 7

Cuadro 7

(c) Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa se David; y el nombre de la virgen era María. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. (b) Y ahora , concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

Cuadro 8

Cuadro 8

(a) El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: (b) José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

Cuadro 9

Cuadro 9

(c) Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

Cuadro 10

Cuadro 10

(a) Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.Pero el ángel les dijo: (b) No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. (c) Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: (c & b) ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz,buena voluntad para con los hombres!

Cuadro 11

Cuadro 11

(b) Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Vinieron, pues apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. (c) Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño. Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.

Cuadro 12

Cuadro 12

(a) Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido. Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor. Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él lo tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo:(b) Ahora Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel. Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de El.

Cuadro 13

Cuadro 13

(b) Vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: (a) ¿“Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.” (b) Y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos , hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. (a) Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto. (c) Pero después de muerto Herodes, vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.

Cuadro 14

Cuadro 14

(a) Cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta. Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?. Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.
(c) Amigos, son 2000 años desde que Nuestro Señor Jesús nació en la tierra de Israel. Como ustedes escucharon, El tuvo un nacimiento y niñez muy especial. Adán y Eva trajeron el pecado y la separación de Dios a toda la gente, pero Dios mandó a nuestro Señor Jesús para mostrarnos el camino al Padre, el Señor Jesús es el camino la verdad y la vida, nadie viene al padre sino es por El.

Sección 2: Cuadros 15-32 LOS MILAGROS DEL SEÑOR JESUCRISTO

(b) Dios habló a la gente de Israel a través de hombres llamados profetas. Ellos dijeron a la gente que Dios enviaría al Mesías para salvarles. El sería llamado el Cristo.El tendría poder sobre satanás y el pecado, y El sanaría a los enfermos y cuidaría de los pobres. (a) ¿Era el Señor Jesús El Cristo, el Mesías prometido? Escuchen ........

Cuadro 15

Cuadro 15

(c) En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (a) Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas. Y salía a él Jerusalén , y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados. Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras!¿Quien os enseñó a huir de la ira venidera? Haced , pues frutos dignos de arrepentimiento.

Cuadro 16

Cuadro 16

(c) Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó. (En el cuadro tú pudes ver a Juan bautizando al Señor Jesús.) (b) Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre El. Y hubo una voz de los cielos, que decía Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Cuadro 17

Cuadro 17

(b) Después que Nuestro Señor Jesús fue bautizado por Juan, entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diáblo. (c) Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a El el tentador, y le dijo: si eres Hijo de Dios, dí que que estas piedras se conviertan en pan. Satanás quería evitar que Nuestro Señor Jesús salvara a toda la humanidad. Satanás trató que Nuestro Señor Jesús se humillara ante él. (b) Pero el Señor Jesús usó la Palabra de Dios, para refutar a Satanás y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Cuadro 18

Cuadro 18

(b) Después, el Señor Jesús fué a Galilea al norte de Israel.Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.Jesús les dijo, (a) Llenad estas tinajas de agua. (b) Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo.Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de donde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo , y le dijo:Todo hombre sirve primero el buen vino y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora. Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en El.

Cuadro 19

Cuadro 19

(a) Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces , si no está Dios con él. Respondió Jesús y le dijo:(a) De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. (b) Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. El que en El cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”Nuestro Señor Jesús”. (c) Esta es la promesa de Dios para toda la gente.

Cuadro 20

Cuadro 20

(a) Entonces Jesús, cansado del camino se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. (b) Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: (a) Dame de beber. (b) La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. (a) Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y El te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua. El Señor Jesús dice: El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. (a) Entonces la mujer dejó el cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: Venid ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. Entonces vinieron los samaritanos a El y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por la palabra de El.

Cuadro 21

Cuadro 21

(b) Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a El y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. Jesús le dijo: (a) Vé, tu hijo vive. (c) Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa

Cuadro 22

Cuadro 22

(b) Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Pasando de allí más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes. Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron. (a) Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre El para oir la palabra de Dios. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.

Cuadro 23

Cuadro 23

(c) Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: (a) Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. (c) Respondiendo Simón, le dijo: (b) Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red (c) Y habiéndolo hecho,encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

Cuadro 24

Cuadro 24

(a) Y entraron en Capernaum; en los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba. Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, diciendo: (b) ¡A! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quíen eres, el Santo de Dios.(a) Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él. Y todos se asombraron.

Cuadro 25

Cuadro 25

(c) Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. Entonces El (el Señor Jesús) se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía. Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían enfermedades, y a los endemoniados; y toda la ciudad se agolpó a la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

Cuadro 26

Cuadro 26

(b) Sucedió que estando El en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Entonces extendiendo El la mano, le tocó, diciendo: Quiero ; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él. (c) Y El le mandó que no lo dijese a nadie; sino vé, le dijo, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés, para testimonio a ellos. Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oirle, y para que les sanase de sus enfermedades. Mas El se apartaba a lugares desiertos, y oraba.

Cuadro 27

Cuadro 27

(b) Entró Jesús otra vez en Campernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. Entonces vinieron a El unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como no podían acercarse a El a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: (a) Hijo tus pecados te son perdonados. (c) Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: Jesús les dijo: (a) ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: tus pecados te son perdonados, o decirle: ¿Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico) A tí te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. (c) Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

Cuadro 28

Cuadro 28

(b) Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo,que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y dijo: (a) ¡ Sígueme ! (b) .Y dejándolo todo, se levantó y le siguió. (c) La gente vio, que nuestro Señor Jesús quiere que la gente mala y pecadora se acerquen a El.

Cuadro 29

Cuadro 29

(b) Y Leví ( Mateo) le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañia de publicanos y de otros que estaban a la mesa de ellos.Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos:¿Por qué come vuestro Maestro con los publícanos y pecadores? Al oir esto Jesús les dijo: (a) Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa:Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Cuadro 30

Cuadro 30

Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.Jesús le dijo: (a) Levántate, toma tu lecho, y anda. (c) Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho , y anduvo. Y era día de reposo aquel día. (b) Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

Cuadro 31

Cuadro 31

Aconteció en un día de reposo, que pasando Jesús por los sembrados, sus disípulos arrancaban espigas y comían, restregándolas con las manos. Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo? Respondiendo Jesús, les dijo: (a) Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.

Cuadro 32

Cuadro 32

(b) (Este cuadro es acerca de algo más de lo que nuestro Señor Jesús hizo.) Aconteció también en otro día de reposo, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. Y le acechaban los escribas y fariseos, para ver si en el día de reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. Mas El conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca. Levántate, y ponte en medio. Y él, levantandose, se puso en pie.Entoces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal?¿Salvar la vida, o quitarla?(b) Y mirándolos alrededor, dijo al hombre: (a) Extiende tu mano. (b) Y él la hizo así, y su mano fue restaurada. (b) Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle.
(b) Mas Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y le siguió gran multitud de Galilea. Y de Judea,de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandes cosas hacía, grandes multitudes vinieron a El. Pero los líderes religiosos estaban muy celosos y no creían que el Señor Jesús era el Mesias prometido.

Sección 3: Cuadros 33-45 LAS ENSEÑANZAS DEL SEÑOR JESUS

(b) El Señor Jesús hizo muchos milagros porque El se compadecía de los pobres, pero El también les enseñaba acerca del Reino de Dios y como deberían vivir para agradar a Dios. (Escuchen mientras miran los cuadros.)

Cuadro 33

Cuadro 33

(c) En aquellos días El fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles. (b) Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañia de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oirle, y para ser sanados de sus enfermedades. Así vamos a ver algunas cosas que el Señor Jesús les enseñaba a ellos.

Cuadro 34

Cuadro 34

(c) Cuando la gente viene al Señor Jesús, es cambiada . El Señor Jesús dijo a sus discípulos, (a) Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Cuadro 35

Cuadro 35

(b) Aquí podemos ver otra cosa que el Señor Jesús enseñó. Y dijo: (a) Pero yo os digo: No resistaís al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. (a) Así, que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

Cuadro 36

Cuadro 36

(c) Alguna gente es orgullosa. Ellos quieren que les vean cuando ellos oran. El Señor Jesús condenó aquella gente, y dijo: (a) Mas tú,cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (c) Tambien dijo. (a) Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial.

Cuadro 37

Cuadro 37

(b) Nuestro Señor Jesús dijo: Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; (c) porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. (b) ¿ Cual camino estas siguiendo?

Cuadro 38

Cuadro 38

(a) Las enseñanzas de Nuestro Señor Jesús son cimientos fuertes para nuestras vidas y dice: Cualquiera, pues que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.Descendió lluvia,y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.(¿Pueden ver al hombre prudente en este cuadro?) (b) Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. (a) ¿Está tu vida asentada sobre los fuertes cimientos de las palabras de nuestro Señor Jesús? ¿O es como la casa sobre la arena?

Cuadro 39

Cuadro 39

(b) Aconteció después, que El iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con El muchos de sus dicípulos, y una gran multitud. Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, (c) he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: no llores.Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: (a) Joven, a tí te digo, levántate. (b) Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. (a) Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y Dios ha visitado a su pueblo.

Cuadro 40

Cuadro 40

(b) ¿Se acuerdan de Juan el Bautista ? El anunció la venida de Nuestro Señor Jesús. Pero el rey perverso de esa nación puso a Juan en la carcel. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y los envió a Jesús, para preguntarle: (b) ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? (c) Y respondiendo Jesús, les dijo: (a) Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio (c) El Señor Jesús dijo: (a) Bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.(b) El rey mató a Juan, pero Juan obedeció y creyó a Nuestro Señor Jesucristo, y el premio es entrar en el reino de los cielos.

Cuadro 41

Cuadro 41

(b) Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en la casa del fariseo, se sentó a la mesa. (c) Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de El a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con perfume.Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. Entonces Jesús le dijo a la mujer: (a) Tus pecados te son perdonados. (c) La mujer por lo que hizo, mostró su amor para con nuestro Señor Jesús .

Cuadro 42

Cuadro 42

(a) Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y se reunió alrededor de El mucha gente, tanto que entrando en una barca se sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar. Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo:(b) He aquí, el sembrador salió a sembrar.Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. (a) Parte cayó en pedregales,donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raiz, se secó. (b) Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. (c) Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

Cuadro 43

Cuadro 43

(a) La parábola de la semilla tiene un significado escondido: La semilla es la palabra de Dios, la tierra es la gente que oye la palabra de Dios. (b) Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. (a) Y el que fue sembrado en pedregales, éste es que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. (b) El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. (c) Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Cuadro 44

Cuadro 44

(b) Nuestro Señor Jesús dijo muchas historias con mensajes escondidos, estas se llaman parábolas. Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. (a) El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. (b) Todos los que hacen lo malo serán destruidos como hierba , ellos serán lanzados al fuego. Los hijos de Dios son como el trigo, Dios los llevará con El para siempre.

Cuadro 45

Cuadro 45

(b) (Este cuadro es acerca de otra historia que el Señor Jesús dijo.) Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. (a) El Señor Jesús dice que el reino de Dios es como aquel tesoro, el cual es mucho más valioso que cualquier cosa en esta vida.
El Señor Jesús enseñó a toda la gente acerca de Dios, El es Dios, por eso les enseñó con autoridad. El no era como los fariseos y los líderes religiosos. Ellos enseñaban las leyes de Dios, pero ellos seguían los caminos del pecado y de satanás.

Sección 4: Cuadros 46-60 LA REVELACION DEL SEÑOR JESUCRISTO

(a)Solamente alguien quien ha venido de Dios, podría hacer los milagros y enseñar las cosas que el Señor Jesús enseñó. ¿Pero verdaderamente la gente creyó que El era “EL CRISTO” prometido? Escuchen....

Cuadro 46

Cuadro 46

Un dia después que el Señor Jesús terminó de enseñar dijo a sus discípulos: Pasemos al otro lado del lago. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba, los discipulos tenían mucho miedo, ellos pensaron que iban a morir; y El en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? (a) Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar:Calla,enmudece.(C) Y cesó el viento,y se hizo grande bonanza. Los discipulos dijeron, (b) ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen? (c) El Señor Jesús les estaba mostrando que El era Dios mismo.

Cuadro 47

Cuadro 47

(b) Después que las olas y el viento se calmaron, vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando salió El de la barca, enseguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Cuando vio, pues a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante El. (a) El Señor Jesús mando a los demonios salir del hombre. Y le preguntó: ¿Cómo te llamas?Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dío permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.(b) Y se fue (el hombre) y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.

Cuadro 48

Cuadro 48

(b) El Señor Jesús regresó a Capernaum, y le seguía una gran multitud, y le apretaban. Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y le tocó su manto. (c) Porque decía: si tocare tan solamente su manto, seré salva.(b) Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Ella pensó que el Señor Jesús no supo lo que ella habia hecho. Pero El se dio la vuelta y dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de El, y le dijo toda la verdad. Y El le dijo: (a) Hija, tu fe te ha hecho salva; vé en paz, y queda sana de tu azote.

Cuadro 49

Cuadro 49

(c) Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que la vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: (b) Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.(c) Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de El. Mas El, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con El, y entró donde estaba la niña.Y tomando la mano de la niña, dijo: (a) Talita cumi; (c) Que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate.Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente.Pero El les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que se le diese de comer.

Cuadro 50

Cuadro 50

(b) Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos. Y les dijo: (a) No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas.Y en cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid. (b) Y dondequiera que no os recibieren, salid de aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos. Y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes.

Cuadro 51

Cuadro 51

(a) Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho.Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida. Y cuando la gente lo supo, le siguió; y El les recibió, y les hablaba del reino de Dios. Pero el día comenzaba a declinar; y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos alrededor, y se alojen y encuentren alimentos; porque aquí estamos en lugar desierto. El les dijo: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: no tenemos más que cinco panes y dos pescados, Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: Hacedlos sentar en grupos, de cincuenta en cincuenta. Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusieran delante de la gente. Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que les sobró, doce cestas de pedazos.

Cuadro 52

Cuadro 52

Al anochecer, descendieron sus discípulos al mar, y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos. Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos le veían y se turbaron. Pero enseguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Ellos entonces con gusto le recibieron en la barca, y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban.

Cuadro 53

Cuadro 53

Cuando vio, pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscando a Jesús. Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿Cuándo llegaste acá? Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Jesús les dijo:(a) Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre. (c) Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con El.

Cuadro 54

Cuadro 54

Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. Y he quí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí !Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entoces ella vino y se postró ante El diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo El, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Respondió ella y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Entonces le dijo: (a) Por esta palabra, vé; el demonio ha salido de tu hija. (e) El Señor Jesús vino a salvar a judíos y a los que no son judíos de igual manera.

Cuadro 55

Cuadro 55

Volviendo a salir de la región de Tiro, vino por Sidón al mar de Galilea, pasando por la región de Decápolis.(b) Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima. Y tomándole aparte de la gente, metió los dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua; y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto. Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien. Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oir, y los mudos hablar. Además dio de comer a una gran multitud. Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió.

Cuadro 56

Cuadro 56

(c) Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase. Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. El mirando dijo: (b) Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. (c) Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido , y vio de lejos y claramente a todos.

Cuadro 57

Cuadro 57

(a) ¿En verdad el Señor Jesús viene de Dios? ¿Es verdad que Dios le envió al mundo? (c) Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos,diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? (a) Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros Elías; y otros, alguno de los profetas. Entonces El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? (a) Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo. Pero El les mandó que no dijesen esto de El a ninguno.

Cuadro 58

Cuadro 58

(a) Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos.Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos. (b) Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús. Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a El oíd.

Cuadro 59

Cuadro 59

(a) Cuando llegaron al gentío, vino a El un hombre que se arrodilló delante de El, diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. (b) Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? Y les dijo: (a) Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

Cuadro 60

Cuadro 60

(b) Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: (a) ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas? El dijo: Sí. Y al entrar él en la casa, Jesús le habló primero, diciendo: (b) ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿ de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños? Pedro le respondió: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son excentos. Sin embargo, para no ofenderles, vé al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por tí.

Sección 5: Cuadros 61-78 PARABOLAS DEL SEÑOR JESUCRISTO

(b) El Señor Jesús continuó enseñando a sus discípulos en parábolas, estas parábolas son historias con mensajes escondidos, solo aquellos que creen en El pueden comprender. (a) Las parábolas enseñan la verdad acerca del reino de Dios y como por fe puedes ser hecho hijo de Dios.

Cuadro 61

Cuadro 61

(c) En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: (b) ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? (c) Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. (a) Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiere que reciba en mi nombre a un niño como éste, a mí me recibe

Cuadro 62

Cuadro 62

(b) Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oirle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Entoces El les refirió esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. (a) Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

Cuadro 63

Cuadro 63

(b) Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y a todo lo que tenía, para que se pagase la deuda. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y lo echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Entonces su señor, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

Cuadro 64

Cuadro 64

(c) Y por la mañana volvió al templo. Entonces los escribas y fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: (b) Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?. (c) Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: (a) El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la primera piedra contra ella.(b) Pero ellos, al oir esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. (a) Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

Cuadro 65

Cuadro 65

c) Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?. Respondió Jesús: (b) No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. (c) Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, y le dijo: Vé a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo. Unos decían: El es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.

Cuadro 66

Cuadro 66

(a) Volvió, pues Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y hallará pastos. (a) Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

Cuadro 67

Cuadro 67

(c) El Señor Jesús enseña como amar al prójimo. Y respondiendo dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.(b) Aconteció que descendió un sacerdote por el camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino, y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? El dijo: El que usó de misericordia con él. (a) Entonces Jesús le dijo: Vé, y haz tú lo mismo.

Cuadro 68

Cuadro 68

(c) Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. (b) Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es nesesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

Cuadro 69

Cuadro 69

(c) Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Y les dijo: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: (b) Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante ; (c) y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?. (b) Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. Y yo os digo: pedid , y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Cuadro 70

Cuadro 70

(c) El Señor Jesús advierte a la gente de no ser ambiciosa. (b) Y les dijo:Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. También les refirió una parábola,diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?. (c) Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

Cuadro 71

Cuadro 71

(b) Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran enseguida. Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos. (a) Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.

Cuadro 72

Cuadro 72

(b) Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorbada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y le puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham , que satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? Al decir El estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por El.

Cuadro 73

Cuadro 73

(a) Oyendo esto uno de los que estaban sentados con El a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. Entonces Jesús le dijo: (b) Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego me excuses. Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: (a) Vé pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. Porque os dijo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.

Cuadro 74

Cuadro 74

(b) Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oirle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Entonces El les refirió esta parábola, (b) ¿ Qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. (a) Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

Cuadro 75

Cuadro 75

(a) También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: (b) Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; (a) y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.

Cuadro 76

Cuadro 76

(a) Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: (b) ¡Cuántos jornaleros en la casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí padezco de hambre!. Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado conta el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como uno de tus jornaleros.

Cuadro 77

Cuadro 77

(a) Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y su hijo mayor estaba en el campo. y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto el padre, y le rogaba que entrase. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido; y es hallado.

Cuadro 78

Cuadro 78

(a) Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había tambíen un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarce de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; (b) y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. (c) El Señor Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Sección 6: Cuadros 79-96 EL SEÑOR JESUS ES DESECHADO

(b) Los fariseos y los líderes odiaban al Señor Jesús y buscaban oportunidad para matar al Señor Jesús; pero El continuaba enseñando a la gente.

Cuadro 79

Cuadro 79

(a) Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. (b) Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él. Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Y Marta dijo a Jesús: (c) Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. (b) Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: (a) ¡Lázaro, ven fuera! (b) Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario,, Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

Cuadro 80

Cuadro 80

(c) Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.. Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro ten misericordia de nosotros! Cuando El los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y acontenció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado , volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve ¿dónde estan? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

Cuadro 81

Cuadro 81

(b) También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, diciendo:Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto.¿Y acaso Dios no hará Jústicia a sus escogidos, que claman a El día y noche? ¿Se tardará en responderles? Si, mantengámonos en oración siempre, Dios nos escucha.

Cuadro 82

Cuadro 82

(b) A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Cuadro 83

Cuadro 83

(c) La gente venía al Señor Jesús y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolos Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

Cuadro 84

Cuadro 84

(c) Un hombre rico vino a Jesús y le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz . Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán dificil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!

Cuadro 85

Cuadro 85

(a) Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a unos que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados? Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. El les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo. Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo:Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia. El, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario? ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?. Así nuestro Señor Jesús da vida eterna al que cree.

Cuadro 86

Cuadro 86

(c) Aconteció que acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando; y al oir a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello. Y le dijeron que pasaba Jesús nazareno. Entonces dio voces, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús entonces deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.

Cuadro 87

Cuadro 87

(b) Habiendo entrado Jesús en Jesricó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Cuadro 88

Cuadro 88

(c) Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la aldea que está en frente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

Cuadro 89

Cuadro 89

(b) Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina.

Cuadro 90

Cuadro 90

(b) Entonces comenzó Jesús a decirles por parábolas: Un hombre plantó una viña, la cercó de vallado, cavó un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que recibiese de éstos del fruto de la viña. Mas ellos, tomándole, le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. Por último teniendo aún un hijo suyo, amado, lo envió también a ellos, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será nuestra. Y tomándole, le mataron, y le echaron fuera de la viña. ¿Qué, pues, hára el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a los labradores, y dará su viña a otros.

Cuadro 91

Cuadro 91

(c) Y le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos, para que le sorprendiesen en alguna palabra. Viniendo ellos, le dijeron: Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos , o no daremos? Mas El percibiendo la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea. Ellos le trajeron; y les dijo: ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: De César. Respondiendo Jesús, les dijo: Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaron de El.

Cuadro 92

Cuadro 92

(c) Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.

Cuadro 93

Cuadro 93

(b) Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Respondiendo El, les dijo:¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Cuadro 94

Cuadro 94

(c) Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Pero mientras ellas (las insensatas) iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras virgenes diciendo: ¡señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.

Cuadro 95

Cuadro 95

(b) Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno le dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Despues de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Cuadro 96

Cuadro 96

(a) Cuado el Hijo del Hombre (El Señor Jesús) venga en su gloria, y todos los santos ángeles con El, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de El todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, bendito de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recojisteis; Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber. Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Sección 7: Cuadros 97-108 EL SEÑOR JESUS ES DESECHADO

(b) El Señor Jesús ministró en la tierra por tres años, preparando a los apóstoles y enseñando a la gente la palabra de Dios. Escuchen lo que pasó.

Cuadro 97

Cuadro 97

(c) Pero estando El (El Señor Jesús) en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre la cabeza. Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y le dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? Pero Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.

Cuadro 98

Cuadro 98

(b) Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.

Cuadro 99

Cuadro 99

(c) Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con una toalla con que estaba ceñido. Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.Si sabéis estas cosas bienaventurados seréis si las hiciereis.

Cuadro 100

Cuadro 100

(c) Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos. Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, dicendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.

Cuadro 101

Cuadro 101

(c) El Señor Jesús les enseña a sus discípulos diciendo: Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podeís hacer. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me ha amado. así también yo os he amado; permaneced en mi amor.

Cuadro 102

Cuadro 102

(a) Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú. Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Levantaos, vamos; he aquí, se acerca el que me entrega.

Cuadro 103

Cuadro 103

(c) Luego, hablando El aún,(el Señor Jesús) vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos. Y cuando vino, se acercó luego a El, y le dijo: Maestro, Maestro. Y le besó. Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron. Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras.Entonces todos los discípulos, dejándole huyeron.

Cuadro 104

Cuadro 104

(b) Entonces la compañía de soldados, el tribuno y los alguaciles de los judíos, prendieron a Jesús y le ataron. Trajeron, pues, a Jesús al sumo sacerdote; y se reunieron todos los principales sacerdotes y los ancianos y los escribas. Y los principales sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; pero no lo hallaban. Mas El callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro y a darle de puñetazos, y a decirle: Profetiza.

Cuadro 105

Cuadro 105

b) Y prendiéndole, (al Señor Jesús) le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote.Y Pedro le seguía de lejos. Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También éste estaba con El. Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco. Como una hora después. otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con El, es galileo. Y Pedro dijo: Hombre no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. Entoces vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.

Cuadro 106

Cuadro 106

(a) Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte. Y le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el gobernador. Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo? Porque sabía que por envidia le había entregado. Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: No a éste, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón. Así que, entonces tomó Pilato a Jesús, y le azotó. Cuando le vieron los principales sacerdotes y los alguaciles, dieron voces, diciendo: ¡Crucifícale! ¡Crucifícale! Pilato les dijo:Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo delito en El.

Cuadro 107

Cuadro 107

(a) Y El, (nuestro Señor Jesús) cargando su cruz, salió al lugar llamado de la calavera, y en hebreo, Gólgota. (ustedes pueden ver en el cuadro) Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por El.

Cuadro 108

Cuadro 108

(b) Y cuando llegaron al lugar llamado de la calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de El, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta las hora novena. Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu. Y el centurión que estaba frente a El, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.
(a) Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en El. Más El herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre El, y por su llaga fuimos nosotros curados. Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre. Cree en el Señor Jesucristo, serás salvo, tú y tu casa.

Sección 8: Cuadros 109-120 La resurreccion de nuestro Señor Jesús

(b) El Señor Jesús murió en la cruz. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.

Cuadro 109

Cuadro 109

(a) Cuando llegó la noche, porque era la preparación , es decir, la víspera del día de reposo, José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras. Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie. Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis.

Cuadro 110

Cuadro 110

(c) Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.

Cuadro 111

Cuadro 111

(c) Entonces ellas, (María Magdalena y la otra María) saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus dicípulos. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que El resucitase de los muertos.

Cuadro 112

Cuadro 112

(b) Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio ángeles con vestiduras blancas. Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús. Jesús le dijo:¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro). Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que El le habia dicho estas cosas.

Cuadro 113

Cuadro 113

(a) Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. Entonces El ( El Señor Jesús) les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; Entonces El les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas El se desapareció de su vista.

Cuadro 114

Cuadro 114

(a) Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos. Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana,estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.

Cuadro 115

Cuadro 115

(a) Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuado Jesús vino. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!

Cuadro 116

Cuadro 116

(c) Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera: Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada. Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado.

Cuadro 117

Cuadro 117

(c) Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Cuadro 118

Cuadro 118

(b) Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que les ocultó de sus ojos.

Cuadro 119

Cuadro 119

(b) Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, y ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Si confesamos nestros pecados, El (Nuestro Señor Jesús) es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. El que en El cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Cuadro 120

Cuadro 120

(b) Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos,y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a El sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por El. Sí, Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que ha de venir, el Todopoderoso.

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