Dios Odia el Pecado

Esquema: Refers to traditional tribal religious customs. "We did not know"the truth: peace from God; His words; His hatred of sin; Jesus' death in our place. Punishment great for those who refuse Jesus. Warning to Christians about going back to old ways. God does not let sin go unpunished. Good for areas where there are nominal Christians. Is both evangelistic and teaching.

Número de guión:041
Idioma:Spanish
Tema:Peace with God; Sin, disobedience; Witchcraft, paganism; Saviour of Sinful Men; Son of God; Punishment for guilt; Bridges
Audiencia:Animist; Muslim; General; New Christian
Estilo:Monolog
Tipo:Exhortation
Sofisticación:Simple
Propósito:Evangelism; Teaching
Citación Biblica:Paraphrase
Estado:Approved

Este guión es una guía básica para la traducción y grabación en otros idiomas. Debe ser adaptados a diferentes culturas e idiomas para que sea relevante a cada área donde se utiliza. Algunos términos y conceptos utilizados pueden necesitar una explicación más detallada o incluso omitirse en diferentes culturas.

Guión de texto

Amigos, escuchen bien estas palabras.
Por muchos años hemos venido siguiendo las costumbres de nuestros padres.
Hemos usado amuletos para ahuyentar los malos espíritus.
Hemos matado gallinas y cerdos para los espíritus de la muerte.
¿Acaso estas cosas nos han traído paz?
No, nuestros corazones todavía están duros.
Nosotros no sabíamos que la paz viene únicamente de Dios.
No sabíamos que era el pecado el que nos apartaba de la paz.
Pero ahora hemos escuchado las palabras de Dios.
Sabemos que Dios odia el pecado.
Dios odia tanto el pecado, que entregó a su único Hijo a la muerte para que nosotros pudiéramos deshacernos de esta maldad.
Su sufrimiento fue muy grande.
Esto muestra lo mucho que Dios odia el pecado.

El castigo de Dios para los que hacen pecado, es sufrimiento eterno en un lugar de fuego.
Si Jesús no hubiera muerto, todos nosotros hubiéramos tenido que ir al mundo de Satanás cuando muriéramos.
Cuando usted piensa en estas cosas, ¿acaso cree que el pecado es algo sin importancia?
¿Cometería un pecado por gusto?
No amigos míos.
Jesús sufrió y murió para libertarnos del pecado.
Si usted continúa pecando, es como si usted matara a Jesús otra vez.
Y el castigo será muy grande.
Vamos a decir que usted cree en Jesucristo.
Él le ha perdonado sus pecados.
¿Iría usted contra Jesús, su amigo, y regresaría al pecado causándole otra vez la muerte?
¿Haría entristecer a Dios por seguir el camino de Satanás?

Amigo mío, si ya ha dejado el pecado, no vuelva nunca a esa vida de tinieblas. Siga el camino que Dios ilumina.
Las palabras del Señor son muy claras.
A todos los que han recibido a Jesús les dice:
"¿Acaso no saben que sus cuerpos son el templo del Espíritu Santo?”
Ustedes no son dueños de ustedes mismos, porque Dios los compró a gran precio, ¡si!, Dios los compró a gran precio, por eso deben honrar a Dios, tanto con el cuerpo como con el espíritu, porque ambos son de Dios” (1 Corintios 6:19-20).
¿Honra usted a Dios cuando toma cerveza?
No, porque esto le quita su fortaleza y sabiduría.
A Satanás sí le gusta que usted tome.
A Dios no le gusta eso.
¿Honra usted a Dios si comete adulterio?
¿Le gusta a Dios que usted pelee y maldiga?
¿Le gusta a Dios la brujería, o que usted acuda al diablo cuando está enfermo? No, su ira cae sobre la gente que hace estas cosas.
¿Honra usted a Dios cuando hace apuestas? No, pues esto es lo mismo que robar.
Satanás se vale de estas malas costumbres para engañarlo.
Satanás quiere que usted peque para llevárselo a su mundo de fuego.
Dios le ha advertido que debe evitar ir allá.

Amigos míos, Dios conoce nuestros pecados y no dejará pasar uno sin ser castigado.
Hay muchos que siguen cometiendo los mismos pecados y no hacen caso a nuestro Salvador que murió para que nosotros no los cometiéramos.
Las bendiciones de Dios no llegarán a estos pecadores.
¿Que prefiere, la bendición de Dios, o la ira de Dios?
Ponga atención a estas palabras del libro de Dios: “Porque todos tenemos que presentarnos ante el Tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le toca, según lo bueno o lo malo que haya hecho cuando estaba en el cuerpo”. (2 Corintios 5:10).
A aquellos que siguieron pecando Dios les dirá: “Nunca les conocí, apártense de mí todos los que han hecho lo malo”. Amigo, hermano, reciba a Jesús.