Un Mediador entre Dios y el Hombre

Esquema: Explains our need of a mediator. Illustration of the fight between the saltwater people and the bush people. They found a mediator related to both groups who could bring them together. Application: our enmity with God. Jesus, the mediator, born of Mary, truly man, truly God. His atonement. Invitation.

Número de guión:259
Idioma:Spanish: Latin America
Tema:Sacrifice/Atonement; Peace with God; Mediator; Saviour of Sinful Men
Audiencia:Catholic
Estilo:Monolog
Tipo:Allegory
Sofisticación:Simple
Propósito:Evangelism
Citación Biblica:Paraphrase
Estado:Approved

Este guión es una guía básica para la traducción y grabación en otros idiomas. Debe ser adaptados a diferentes culturas e idiomas para que sea relevante a cada área donde se utiliza. Algunos términos y conceptos utilizados pueden necesitar una explicación más detallada o incluso omitirse en diferentes culturas.

Guión de texto

Había una vez en una isla un mercado que surtía suplementos para dos comunidades. Una comunidad vivía cerca del mar, donde solo brotaba agua salada. La otra comunidad era un pueblo en el monte; donde había agua dulce. Un día hubo una pelea en la plaza del mercado, y algunos hombres murieron en la lucha. Luego el mercado se cerró porque los dos pueblos se hicieron enemigos y ya no comerciaban entre sí.

Poco tiempo después, la gente del pueblo de agua salada quería maíz. Así mismo la gente de agua dulce también querían comer peces. Por fin, después de extrañar tanto el maíz y los peces, alguien pensó en buscar una solución. Este hombre, era un hombre cuyo padre nació en el pueblo de agua salada, y su madre nació en el pueblo en el monte de agua dulce. De manera que, este hombre tenía parientes en ambos lados. Él era el único que visitaba las dos comunidades, así que, esto es lo que él hizo: Como ese hombre se llevaba muy bien con la gente de los dos pueblos, poco a poco con sus charlas hizo que los dos pueblos desearan la paz.

Este hombre era el intermediario entre los dos pueblos. Luego el hombre hizo un arreglo: La gente del agua salada trajo un pago de paz. De la misma forma, la gente del monte trajo un pago también, para promover la paz
¡Qué maravilla! Los dos pueblos hicieron la paz. Con esto, se vio la necesidad de abrir el mercado de nuevo, y las gentes estaban muy felices.

Queridos amigos, así mismo es con nosotros hoy día. El libro de Dios dice que hay un solo Dios verdadero. Dios santo, todo poderoso, justo y bueno. El hombre ha dejado los caminos de Dios y ha pecado contra Él. El hombre
pecador no puede acercarse a Dios, ¡porque Dios es santo! Pero, todo el mundo ha pecado contra Dios. Hemos roto las leyes de Dios, y nosotros somos sus enemigos. Nuestro pecado nos hace inmundos (sucios), y por estos pecados no podemos estar en la presencia de Dios. Necesitamos que alguien venga para intervenir entre nosotros y Dios.

Pero escucha esto: Dios nos ama. Dios envió a Su Hijo para interceder entre Dios y los hombres pecadores. Este hombre, es Jesucristo. Él se dio a sí mismo para morir por los pecadores.

Jesús nació de María, una virgen. Él se convirtió en un hombre y Él es verdaderamente Dios. Él no hizo nada malo, y murió para hacer el pago a Dios por nuestros pecados. Nosotros no tenemos ningún pago para ofrecer a Dios, pero Jesús sí, porque Él es el Hijo de Dios, santo, quien derramo Su sangre por nosotros. Con esto Él proveyó el pago para que tengamos paz con Dios. Ahora se abre el camino para que usted y yo nos unamos con Dios. Si tenemos a Jesús, nuestro Salvador y Señor, ya no seremos enemigos de Dios. Jesús murió para hacer la paz entre nosotros y Dios. Hay una cosa muy importante que usted y yo debemos hacer. Debemos recibir a Jesús como nuestro Salvador y Señor. Si NO lo hacemos, usted y yo NO tendremos paz con Dios. La Biblia dice: « Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres; Jesucristo hombre, quien dio Su vida en rescate por todos».

¿Quieres aceptar a Jesús como tu Salvador? Si lo aceptas, El vendrá y te dará vida eterna. Entonces estarás en paz con Dios. ¿Quieres invitarlo ahora mismo?

* Juan 5:231 Timoteo 2:5-6